La Revolución de la Atención

Una guía de meditación budista para alcanzar la calma y la concentración

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Tener una mente descontrolada –la llamada “mente de mono”– no sólo nos puede meter en problemas y producir diversos malestares: según el budismo, una mente así es incapaz de acceder a la realidad, de la misma manera que agua turbulenta o un espejo sucio no reflejan con fidelidad una imagen. Atendiendo a esta condición moderna, Allan Wallace, erudito del tibetano y del sánscrito, en su libro The Attention Revolution utiliza su amplio conocimiento de la tradición budista para proveer recursos con los que el individuo pueda salir del estupor y la distracción que le caracteriza como miembro de la sociedad moderna y logre catalizar el poder de su atención. Particularmente, Wallace prescribe el sistema tradicional de diez etapas del shamatha como el remedio ideal para nuestro padecimiento, un sistema “enormemente relevante para todo tipo de tareas humanas, desde mundanas hasta espirituales”. Los más de 2,500 años que lleva el budismo desarrollando lo que puede llamarse, sin temor a equivocarse, una “ciencia de la mente” avalan este conjunto de técnicas graduales de la pacificación de la mente.

El psicólogo William James, uno de los padres de la parapsicología y de los estudios de los estados de conciencia alterados, observó que la facultad de dominar la atención de la mente es el rasgo distintivo de las personas geniales. “Poseer una facultad de atención tan estable es incuestionablemente un gran regalo. Aquellos que la tienen pueden trabajar más rápido, y con menos desgaste nervioso”. James creía que esta facultad era mayormente innata, venía con la persona al mundo, resultado de lo que hoy llamamos genética y que antes sería el carácter o el mismo genio (el genio es la atención misma en este sentido).

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