El corazón, el órgano de la percepción espiritual

capturada
El corazón es la morada del Ser Supremo, la cueva de la divinidad y el ojo para ver el mundo del espíritu.
JULIO 19, 2016

Son numerosas las tradiciones que coinciden en que el corazón es un centro de percepción, cuya sutileza y cuyo poder magnético e intuitivo es en muchos aspectos superior al cerebro.

En el sufismo se habla del “ojo del corazón” que es el órgano capaz de percibir la realidad espiritual, ligado también a la imaginación.

René Guénon traza interesantes analogías, incluso etimológicas, entre el corazón y las cuevas; siendo la cueva el lugar donde se realizan las iniciaciones y también una especie de útero ligado a los procesos embrionarios; el corazón también es una cueva, en forma y función espiritual: es el lugar o templo de de la iniciación, donde muere el ser individual y nace el alma liberada de la ilusión del ego, el Cristo o Buda interno, justamente en el recinto más íntimo del Ser. Este espacio del corazón, amplía Guénon, es también la “Paz del Vacío” o “la Gran Paz” (Es-Sakinah)  del esoterismo islámico, la cual se experimenta como la presencia de la divinidad –Dios se hace manifiesto en el corazón, esta es su “shekinah” (la divina presencia o divina morada que tiene un aspecto femenino en el misticismo judío). La cavidad infinita que en el yoga se llama “hrid-akasha”.

En el budismo el corazón es considerado el lugar donde el Buda erige su trono y es asociado con el loto: esto significa el asiento de la pureza o de la mente original. Escribe Chogyam Trungpa en su libro The Heart of Buddha: “La transición del conocimiento a la sabiduría no es simplemente adquirir conocimiento y súbitamente volverse sabios. La definición de sabiduría es que uno intuitivamente sabe todo desde un principio; esto es independiente de amasar información”. Trungpa dice que para hacer esto es necesario convertirse en un meditador y así encontrar compasión o calidez, que es la energía que transforma el conocimiento en sabiduría.

Seguir leyendo en cadenaaurea

Be first to comment